Archivo de la categoría: Uncategorized
REMEMBRANZAS DEL IPVCE
Aquel domingo que entré a la escuela, al comenzar mi décimo grado, iba cargada de maletines y tarecos innecesarios. Todavía no sabía ni recoger, lo confieso (más adelante logré sustituir los maletines por una mochila) y era la primera vez que iba a estar fuera de mi casa, por mi cuenta, sin el cobijo de papá y mamá, más de siete días seguidos. Sí, no cuento el mes de escuela al campo porque cuando fui iba en compañía de mami, que era profesora de mi secundaria básica. Lee el resto de esta entrada
AL NICHO!!!!
Era la primera vez que visitaba este sitio paradísiaco y mucho antes de irme ya tenía deseos de volver. Llegué hasta allí gracias a una locura que se convirtió en una aventura inolvidable y súpermaravillosa, de esas que uno agradece y agradecerá siempre haber vivido. Y el lugar fue tan delicioso que borró el resto de las contrariedades que llevaba encima. Todavía , al recordar puedo respirar la frescura y humedad de este lugar de ensueño.
Yo pensé que nunca más iba a volver, pero hoy el destino me ha regalado la inmensa dicha, la oportunidad de regresar. Y lo mejor de todo es el grupo con el que regreso a este mágico paraje, cuyo nombre es El Nicho:un súper, mega, plus, hiper, re loco, inventor y serio grupo de amigos blogueros, twitteros, faceboceros, periodistas, jóvenes y menos jóvenes, perdidamente enamorados de Cuba y sus paisajes y del futuro.
Para los turquinautas, nicheros o nichauticos, que nunca han estado allí El Nicho, es una maravilla de la naturaleza, un paraje prácticamente virgen (bueno, no tanto) que se encuentra escondido entre las montañas de la Sierra del Escambray, provincia de Cienfuegos, y es uno de los sitios más bellos de Cuba. Eso se los puedo asegurar.
Este paisaje natural se encuentra ubicado a 30 kilómetros de Topes de Collantes y a solo dos del lago Hanabanilla, el cual vamos a atravesar para llegar hasta allí, o al menos eso se pretende tropa. Según las averiguaciones, sale más barato que en camión o más o menos igual y es mucho más lindo el recorrido. Se disfruta más. Las precisiones más adelante. Ahh!! Al Nicho también se puede llegar en camión, y no en cualquier camión, puesto que la carretera es peligrosa y empinda cantidad.
El Nicho forma parte del Refugio de Fauna Laguna de Guanaroca-Yaguanabo-El Nicho, ubicado en el Parque Guanayara, que pertenece al Macizo montañoso de Guamuhaya o Sierra del Escambray, el cual reúne en sus límites de 60 km², más de 65 especies de plantas endémicas.
Este sitio de nidificación de flamencos y otras aves marinas, se dice que guarda residuos aborígenes y es origen de numerosas leyendas de corsarios y piratas. Y para los que gustan de las aventuras, o sea, todos, alí se encuentra la Cueva Martín Infierno, Monumento Nacional y poseedora de la estalagmita más grande de Latinoamérica con 67 metros de altura.
El Nicho marca el límite norte del área protegida Pico San Juan y constituye un espacio natural que posee especies únicas en el país, además de contar con ricos accidentes topográficos y formaciones tanto vegetales como geomorfológicas que le otorgan a la zona un protagonismo en el macizo.
Y en numerosas partes del trayecto, allí arriba, encontraremos helechos, orquídeas, mariposas amarillas, blancas y rosadas que serán la delicia de Carmen Luisa y mía, que también adoro las mariposas. Y saben que es lo mejor de todo, las pocetas y saltos de agua, especiales para todo aquellos que les gusta el helado y lo “elado” y que en octubre deben estar como para temblar de verdad.
La primera en el recorrido es la «Poceta de los Enamorados, donde uno puede tirarse de cabeza desde el puente hacia el agua. Luego están los «Desparramaderos», una caída de agua preciosa. El 3er punto es el Mirador del Valle donde se puede ver a lo lejos el Embalse de Hanabanilla y el 4to. es «La Poceta de Cristal» donde uno se puede bañar y disfrutar de la naturaleza a pleno.
En numerosas partes del trayecto, allí arriba, encontraremos helechos, orquídeas, mariposas amarillas, blacas y rosadas que serán la delicia de Carmen Luisa y mía, que también adoro las mariposas.
Y saben que es lo mejor de todo, las pocetas y saltos de agua de hasta 30 metros, especiales para todo aquellos que les gusta el helado y lo “elado” y que en octubre deben estar como para temblar de verdad.
La primera en el recorrido es la «Poceta de los Enamorados» donde uno puede tirarse de cabeza desde el puente hacia el agua. Luego están los «Desparramaderos», una caída de agua preciosa. El 3er punto es el Mirador del Valle donde se puede ver a lo lejos el Embalse de Hanabanilla y el 4to. es «La Poceta de Cristal» donde uno se puede bañar y disfrutar de la naturaleza a pleno.
Además, mediante puentes de rústico acabado con improvisadas barandas, se accede a un mirador desde donde se puede contemplar todo un mundo verde a nuestros pies. Precisamente, en este lugar se encuentran las cascadas de arroyo El Negro, donde el agua se despeña desde más de 30 metros y se impacta contra las rocas, formando torbellinos de espuma que adornan el ambiente con una persistente neblina.
El Nicho, tal como escribió una vez la Kary, “es uno de esos sitios de la geografía cubana que los que vivimos aquí deberíamos visitar al menos una vez en la vida. Es uno de esos rincones que nos hacen felices porque sí, porque lo bello siempre despierta las mejores emociones(…)
Un excelente lugar “para pensar, escribir, amar, para encontrarse uno mismo. Un espacio para reverenciar a la Naturaleza, respirar la vida y, por qué no, para sentir un poco de vergüenza por la manera en que se destruyen sitios como este”.
Entonces, listos?? Preparen las casas de campaña, la comida de campaña, las cámaras y las libretas de notas. Ahh y todo el mundo en Cienfuegos el día 4…por los blogs, el periodismo bien hecho, los Cinco Héroes, por Cuba, por la causas justas, el medio ambiente, el futuro y por la hermandad.
Allí nos vemos.
PANIQUEQUE
“Paniqueque…el rico paniqueque”. Apenas escucha el pregón mi vecina sale presurosa. Comprar paniqueques es una de sus alegrías diarias, pues el dulce le encanta…y también el chisme también. Lógico, ¿De alguna forma tiene que matar las 24 horas de tiempo libre de que dispone?, y que mejor entretenimiento que las telenovelas en vivo y a color que cada día tienen lugar en el barrio.
Siempre, o bueno, cuando era posible guardaba en el bolsillo de su batón el dinerito para los paniqueques. Hasta que, un día cambió su manera de ver al paniquequero y se hicieron evidentes detalles que no había percibido antes. Esa vez el hombre vino, como habitualmente, conduciendo su bicicleta, en una mano el manubrio y en la otra un cigarro encendido. Ella lo llamó, el paniquequero apagó su cigarro y se acercó a la portería. Ella nota su aspecto desaliñado. Dame diez, le pide. Él suelta el manubrio, cuenta los paniqueques, se detiene un momento, escupe a un lado y se los ofrece, al tiempo que extiende su mano libre para cobrar. En ese instante la mirada de Nilda se transforma de placer, a decepción y alarma. Tras un breve respiro, se disculpa y dice: “Gracias, hoy he decidido no comprar”.
MI TURQUINO!!!!!
Ya había subido una vez…una vez que me costó alma, corazón y vida, como se diría en buen cubano. Mis padres no querían que hiciera ese viaje, pero no me lo podía perder. Esas son oportunidades únicas. Así que, me impuse.
Mis expectativas con ese viaje eran enormes, primero por lo que para mí, ávida lectora e investigadora de la obra de José Martí desde los 8 años, significaba llegar hasta el busto del Apóstol, erigido en el punto más alto de la geografía cubana. Lee el resto de esta entrada
